Piensas que sigues siendo joven y lo eres, aunque no de la misma manera que cuando tienes veinte años y de pronto un día te agachas para hacer la cosa más sencilla del mundo y sientes como te chascan todos los huesos y te pega un tirón y a continuación no eres capaz ni de ponerte derecho.
A continuación sientes que no puedes casi ni respirar y que arrancar a andar es un suplicio y piensas que el móvil es un gran invento y estás a punto de llamar al camión de la basura para que te recoja pero van pasando los minutos y ves que "simplemente" es un dolor bastante desagradable con el que vas a tener que convivir unos cuántos días y del que te acuerdas cada vez que das un paso o cada vez que cambias de posición cuando estás sentado o en la cama.
Pero como soy un cabezota por herencia paterna y materna y por aportación propia sigo atendiendo a mis compromisos profesionales y estudiantiles, aparte de las tareas domésticas.
En fin, espero que la gente cuando me vea por la calle estos días piense que simplemente es una lumbalgia...........

4 comentarios:
Jo, lo cuentas así y parece que tienes los mismos achaques que mi abuela... ¡Exagerado!
pero estas en la edad de apreciar los buenos vinos...
Es que me gusta hacerme el enfermo para ke me mimen:
Estoy en la edad de apreciar los buenos vinos y a las chicas guapas como tú Sara.
A mi no me pasa ;D
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